Seguro sabes qué es una enfermedad nosocomial... pero sabes ¿qué estragos puede causar en tu quirófano?

Los monitores en el quirófano actúan como los ojos del cirujano durante una intervención quirúrgica guiada por imágenes como podría ser por ejemplo una endoscopia, laparoscopía u otros procedimientos de mínima invasión, en los cuales es una práctica muy común agregar televisiones o pantallas convencionales con el fin de tener una mejor apreciación de los detalles o un mayor tamaño de visualización dentro del quirófano, sin embargo hay un detalle sumamente importante que no debes dejar pasar por alto y el cual te seguro muchos de tus pacientes agradecerán, y es el que prestes atención a la dispersión de bacterias que provocan los ventiladores internos de ese tipo de monitores que por supuesto no pueden ser controlados por si mismos y al cual tu equipo de limpieza tampoco tiene acceso.

Justo esa es la esencia de una enfermedad nosocomial, la cual es una infección a la que el paciente no estaba expuesto y fue contraída en su estadía dentro de tu quirófano, que no solo representa un impacto económico adicional a tratar para el paciente, sino también una posible puerta infecciosa para el personal del mismo hospital, aunque es difícil de medir, en Estados Unidos se estiman costos entre 28 y 45 mil millones de dólares derivados de enfermedades nosocomiales.

Este tipo de cuidados hacen referencia a las multiples exigencias que el hospital debe cuidar dentro de las necesidades primordiales en una sala quirúrgica, y es por esa razón que los monitores grado médico se diseñan especialmente para evitar la propagación de agentes contaminantes como los mencionados anteriormente, incorporando características como refrigeración por inyección la cual elimina por completo la necesidad de los ventiladores, no obstante parte de la condición especializada de estos monitores es que te permiten cuidarlos también del contacto con la sangre o los fluidos corporales, los cuales son lavables gracias a la protección IP35 de frente y IP32 por la parte trasera, lo que les hace ser resistentes al agua y al polvo gracias a su sellado al vacio, adicional a esto los monitores son extremadamente silenciosos, lo cual evita el aumento de distractores en el quirófano.

Los monitores grado médico están diseñados para ayudar a mantener ordenado y despejado el quirófano, se pueden montar sobre torres, brazos o barras quirúrgicas, además los cables se pueden ocultar facilmente dentro de ellos, lo cual permite garantizar la higiene y la seguridad en el quirófano, y no podemos dejar de mencionar su sistema de protección antibandalismo, el cual los hace resistentes a arañazos y/o golpes de una intensidad de hasta 8H (Protección IK06) que sería el equivalente a 500 gramos de peso a una distancia de 20 cm.

En conclusión podemos ver que la atención a los detalles de la tecnología que incorporamos en nuestro quirófano en lo que respecta a la visualización nos permite evitar el desarrollo de otros problemas a largo plazo, además de cuidar nuestra inversión y proporcionar herramientas útiles a nuestro equipo de cirujanos.